Doce lunas pasaron para que Celeste dejara de esperar cada noche en la mesa 10 al fantasma de Fabian Harek, quién de vez en cuando, se convertía en hombre de carne y hueso para jugar a las marionetas con ella, jalando de los hilos de la locura que unían su piel con la del psiquiatra o su sombra. Sin embargo, no fue Black quién la rescató del pantano del pasado como yo creí que sucedería, sino el misterioso Patrick Bolt, un sujeto discreto que apareció en el club una noche de verano. Se hallaba sentado en el rincón azul con un grupo de amigos, cuando Celeste se despedía de Eme. algo muy sútil e indescriptible rompió la rutina de aquella noche y le hizo fantasear por primera vez en muchos meses. Un extraño magnetismo le llevaba a acercarse a él, quizás lo que ocultaban sus grandes ojos oscuros, a pesar de un cierto toque angelical en su rostro que le hacía aparentar unos 5 años menos de lo que realmente cargaba en el cuerpo.
Patrick tenía un dejo de soberbia en sus gestos lo que ha Celeste le despertaba la curiosidad, ella le respondía con una sonrisa desenfadada desde la barra del club, fue entonces, cuando él se decidió a llenarle el vaso que estaba hasta la mitad preguntándole su nombre. Ella pensaba mientras fluía entre silenciosas miradas la conversación, en lo que ocultaba Bolt con ese toque seco en sus palabras y el aire de desinterés en el que ponía empeño en relucir. Esa noche Celeste por primera vez volvió a desear tener a otro en su mente. El aliento que emanaba juntos a sus palabras habían adelgazado al fantasma que le envolvía como una nube densa los oídos y ojos. La blanca casi resplandeciente piel de Patrick desviaba sus ojos de tanta oscuridad. Bolt comenzó a visitar el puticlub jueves, viernes y sábados, casualmente ocupada la mesa 10 como una especie de señal del destino, según ella, eso despertó su locura impulsándola casí por instinto a los brazos de Mister Bolt, donde ella jugaba a adivinar el futuro y el desconcierto le hacía sonreir.
Hoy el puticlub comienza con un show especial, solo las luces azules alumbran, celeste abrirá el espectáculo, un vela encendida titila en la mesa 10.

2 comentarios:
Me alegro que estes escribiendo de nuevo... no lo dejes.. un abrazo...
Buena historia.
nkn.
Renée deja la Nutrición y dedícate a escribir ,por favor.
Termina el internado te queda nada, pero debes escribir, me parece genial
Tu profe
Ana Paz
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