domingo, 3 de agosto de 2008

Anoche

Realmente logré brindar por todos los sin memorias, cada uno de ellos. Finalmente yo quedé sin memoria el resto de la noche.

Desperté en mi cama, con el cuerpo correspondiente a mi lado, que por suerte me sonreía. El mareo por aterrizaje forzoso.

Para terminar diré que el olvido no existe, sólo en cierta medida, abstracta, los nombres se mezclan, las situaciones, pero todo permanece dentro de uno; y mientras más se intenta olvidar, más revive el muerto, que quizás por eso se hace. Para que nadie muera.

2 comentarios:

KunQuaT dijo...

LA CONSOLIDACIÓN NO PERMITE EL OLVIDO...

INSISTÓ: PRIMERO LEVANTE UNA CEJA, DESPUES DE BAJAR LAS DOS.

camilo mirosevic dijo...

Al menos resucitaste.
jajaja