Aprender a vivir esta vez sin tus ojos, recortar un poco las ventanas del club para mirar mejor solo con mi par de ojos. Encender un poco más el sol, para ver donde tu sonrisa iluminaba.
En el sillón de esa esquina, donde nos sentábamos a criticarnos amorosamente, me siento vanamente a esperar que alguien me adivine, nadie como tú insiste tan certeramente en conocerme. Despedirse siempre fue la parte más difícil del día, sin respuestas, con tu olor en mi nariz, el humo lo hace todo difuso en la memoria; quizás te cansaste de tantas despedidas, o no supe escuchar tu solicitud de arriendo. Aunque te has ido, estás, en el vacío que dejo tu cuerpo en cada espacio que ocupaste, incluso en aquellos que visitamos cerrando los ojos. En verdad, no te has ido del todo.
En el sillón de esa esquina, donde nos sentábamos a criticarnos amorosamente, me siento vanamente a esperar que alguien me adivine, nadie como tú insiste tan certeramente en conocerme. Despedirse siempre fue la parte más difícil del día, sin respuestas, con tu olor en mi nariz, el humo lo hace todo difuso en la memoria; quizás te cansaste de tantas despedidas, o no supe escuchar tu solicitud de arriendo. Aunque te has ido, estás, en el vacío que dejo tu cuerpo en cada espacio que ocupaste, incluso en aquellos que visitamos cerrando los ojos. En verdad, no te has ido del todo.

1 comentario:
"en realidad no te has ido del todo..." claro , porque sigo queriendo q estés ahi...
dejar ir a alguien es doloroso, cuesta aceptarlo...aunque pienses q lo hiciste siempre hay algo que gatilla su regreso...se oculta, en lo mas profundo,pero = se quiere mantener vivo ese sentimiento...ah!!!
Publicar un comentario